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Interior de un ascensor en penumbra

Novela · Suspense psicológico

Catorce
segundos

Catorce personas. Un ascensor. Catorce segundos para descubrir de qué tienen miedo de verdad.

Por Joan Ráez

Sinopsis de Catorce segundos

Un trayecto mínimo.
Un miedo imposible de ocultar.

Catorce personas comparten un ascensor. Lo que parece una espera mínima se convierte en un espacio sin salida, donde cada gesto, cada silencio y cada mirada revela una grieta. Son catorce relatos unidos por el mismo edificio y por una pregunta: qué ocurre cuando ya no queda sitio para escapar de uno mismo.

Ficha del libro

Autoría
Joan Ráez
Extensión
100 páginas
Estructura
14 relatos
Género
Suspense psicológico
Formatos
Rústica · ebook
Editorial
Ediciones RÁEZ
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Portada de Catorce segundos: número 14 y título sobre un fondo oscuro
La portada de Catorce segundosUna cubierta sobria y casi vacía sitúa el número 14 y el título en el centro. El espacio oscuro acompaña la sensación de encierro y pone el foco en las catorce historias que comparten un ascensor.

Una lectura a puerta cerrada

El tiempo justo para que caiga la máscara.

En Catorce segundos, el ascensor no es solo un lugar de paso: es un pequeño escenario donde la normalidad pierde equilibrio. A través de catorce relatos, la novela se asoma a vidas que apenas se rozan, pero que comparten el mismo silencio, la misma incomodidad y la misma imposibilidad de salir antes de tiempo.

Cada historia propone una mirada distinta sobre aquello que preferimos no decir: una culpa antigua, una decisión aplazada, un temor que se disfraza de rutina. El resultado es una lectura breve y afilada, pensada para avanzar con rapidez y seguir acompañando al lector cuando ya se han abierto las puertas.

Antes de empezar

Catorce relatos, un mismo lugar.

Es una lectura breve de suspense psicológico construida con catorce relatos. Cada historia se acerca a una persona distinta, mientras el edificio y el ascensor sirven de punto de unión.

La tensión surge de gestos pequeños, silencios y conflictos íntimos. Si te interesan las historias que convierten una situación corriente en algo inquietante, aquí encontrarás una entrada rápida a ese tipo de suspense.

Antes de entrar

Un edificio. Un ascensor. Catorce miedos.

La muestra abre las puertas del edificio y acompaña a Quique en un trayecto que dura menos de un cuarto de minuto. Es una forma de conocer el pulso de la novela: cotidiano, preciso y cada vez más estrecho.

Leer muestra de Catorce segundos
Nota antes de entrarPágina 1

Bienvenido al edificio.

Este libro tiene un edificio. Cuatro plantas, tres puertas por planta, sin nombre de ciudad, porque podría estar en cualquiera. Y tiene un ascensor: uno solo, el mismo en los catorce relatos, que sube y baja durante todo un año mientras catorce personas distintas entran en él por catorce motivos distintos.

Ninguna de las catorce se conoce entera a las demás. Se cruzan en un rellano, comparten un vecino, se dan los buenos días desde hace once años sin saber nada la una de la otra. El miedo casi nunca se ve desde fuera.

Nota antes de entrarPágina 2

Es una novela psicológica. Cada uno de los catorce relatos está escrito con personajes, voces, giros y algún silencio bien puesto. Al mismo tiempo, cada uno trabaja sobre un mecanismo real, documentado, de los que se estudian en psicología clínica desde hace décadas.

Si te reconoces en alguna de las catorce personas que vas a conocer, este libro no va a curarte. Lo que sí puede hacer es lo que hacen a veces las buenas novelas: que dejes de sentirte tan solo con lo que sientes.

Capítulo 1Página 3

El susto

Quique Bellver salió del súper a las seis y cuarenta, como cada noche desde hacía ocho meses, con los ojos ardiendo de las luces de los pasillos y una barra de pan bajo el brazo. Tenía veintiséis años y trabajaba de noche reponiendo estanterías. Se presentaba a las oposiciones de bombero por tercera vez en mayo.

Metió la llave en el portal.

Segundo cero. La puerta de madera se cerró detrás de él con su golpe de siempre. El ascensor olía un poco a limpiador. Pulsó el uno. Se apoyó en la pared del fondo y cerró los ojos un segundo, de puro cansancio, nada más.

Capítulo 1Página 4

Segundo tres. El ascensor dio el tirón de arranque y empezó a subir. Y entonces, sin ningún motivo que Quique pudiera encontrar ni entonces ni después, el corazón le dio un golpe seco en el pecho, como si alguien hubiera dado una palmada dentro de él.

A los nueve años, Quique se perdió veinte minutos en un centro comercial. No fue nada. Su madre siempre lo cuenta como una anécdota. Quique sí se acuerda: del momento exacto en que miró alrededor y todas las caras eran de desconocidos, altísimos, moviéndose deprisa, y ninguna era la que buscaba.

Capítulo 1Página 5

Segundo nueve. El ascensor pasó el rellano bajo. Toda su atención estaba puesta en lo que le ocurría dentro del pecho. Algo va mal. No supo de dónde había salido ese pensamiento. No tenía ninguna base: no le dolía nada, no había ningún ruido raro. Y sin embargo ocupaba todo el espacio disponible en su cabeza.

Segundo catorce. Sonó el clac. Se abrieron las puertas. Quique salió al rellano del primero con la barra de pan todavía bajo el brazo. El corazón ya iba normal. No había pasado nada.

Después de la última página

Preguntas que el ascensor no responde.

  • ¿Qué dirías si supieras que el trayecto termina antes de que puedas callarlo?
  • ¿Cuánto puede pesar una confesión que nadie ha pedido?
  • ¿Qué miedo es más difícil de nombrar: el de caer o el de que alguien te vea?

Para quien busca

Para quién es este libro

  • Una lectura breve, tensa y de ritmo inmediato.
  • Personajes que se definen por lo que callan.
  • El suspense de una situación cotidiana llevada al límite.

Catorce segundos · Muestra de lectura

«Nota antes de entrar» y capítulo 1, «El susto».

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